El auge de eventos protagonizados por influencers y celebridades volvió a encender el debate en el mundo del boxeo, luego de la realización de Ring Royale 2026 en Monterrey. La función, que reunió a figuras mediáticas arriba del ring, generó gran interés del público, pero también fuertes críticas desde el ámbito profesional.
Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), fue contundente al referirse a este tipo de espectáculos, advirtiendo que el boxeo implica riesgos reales y no debe tomarse a la ligera. Señaló que se trata de un deporte de alto contacto que exige preparación física, supervisión médica y condiciones adecuadas para evitar consecuencias graves.
El dirigente respaldó las opiniones de exboxeadores como Juan Manuel Márquez, quien ha cuestionado estos eventos por considerar que afectan la esencia del deporte. Ambos coinciden en que subir al ring sin el debido proceso de formación representa un peligro para los participantes.
Más allá de la crítica, Sulaimán reconoció que este fenómeno responde a una tendencia global impulsada por el entretenimiento digital y el interés del público. Sin embargo, insistió en que, si estos eventos continúan, deben contar con medidas estrictas de seguridad, incluyendo exámenes médicos exhaustivos y regulación adecuada.
El éxito de audiencia de Ring Royale demuestra que el formato tiene impacto, pero también deja sobre la mesa una discusión de fondo: el equilibrio entre espectáculo y responsabilidad dentro de un deporte que históricamente ha exigido disciplina, preparación y respeto.

