La confrontación entre la UEFA y la FIFA escaló al terreno legal luego de que el organismo rector del futbol europeo solicitara ante una corte federal de Estados Unidos acceso a documentos y testimonios relacionados con el polémico proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE).
De acuerdo con documentos judiciales reportados por Reuters, la información sería utilizada para preparar una posible denuncia penal en Suiza contra el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y potencialmente otros funcionarios y asesores.
¿Qué investiga UEFA?
El conflicto se concentra en FIFA Forward Enterprise, un proyecto posteriormente abandonado que contemplaba trasladar derechos comerciales vinculados con algunas de las principales competiciones de FIFA a una nueva subsidiaria y permitir la entrada de inversionistas privados.
Según la presentación de UEFA, los inversionistas habrían aportado aproximadamente 4 mil 200 millones de dólares a cambio de una participación en la estructura, bajo una valoración cercana a los 20 mil millones de dólares.
UEFA cuestiona tanto la valoración como la manera en que habría sido desarrollado el proyecto.
El organismo europeo sostiene que Infantino trabajó en la propuesta con un grupo reducido de asesores e inversionistas sin consultar previamente de manera adecuada al Consejo de FIFA, las confederaciones regionales y las 211 federaciones miembro.
Estas afirmaciones forman parte de las acusaciones de UEFA y no constituyen una determinación judicial de culpabilidad.
Buscan documentos en Estados Unidos
UEFA acudió a la justicia estadounidense para solicitar información de FIFA (AMERICAS), Inc. y FWC2026 US, Inc., dos entidades ubicadas en Florida.
El objetivo es conseguir documentos y posibles testimonios relacionados con la concepción, estructura, valoración y proceso de aprobación del proyecto FIFA Forward Enterprise.
UEFA señala que la información podría utilizarse en procedimientos que prepara en Suiza por una presunta gestión desleal bajo el artículo 158 del Código Penal suizo.
El proyecto fue retirado
FIFA Forward Enterprise provocó una fuerte oposición dentro del futbol internacional.
Las 55 federaciones pertenecientes a UEFA llegaron a respaldar medidas de presión contra FIFA si el proyecto continuaba.
Finalmente, Gianni Infantino anunció el 31 de julio que la propuesta no seguiría adelante.
El presidente de FIFA sostuvo entonces que la intención del proyecto era fortalecer económicamente a las federaciones y apoyar el desarrollo del futbol mundial, especialmente en países que necesitan mayores recursos.
Infantino aseguró también que cualquier implementación habría requerido el respaldo mayoritario de las federaciones miembro y la aprobación del Consejo de FIFA.
FIFA reconoce errores, pero respalda a Infantino
Tras la retirada del proyecto, la directiva de FIFA reconoció que se cometieron errores en el proceso y que las cosas deberían haberse manejado de manera diferente.
Sin embargo, el organismo afirmó que su marco normativo fue respetado.
La directiva también reiteró su respaldo a Gianni Infantino y advirtió que FIFA tomará medidas para defender su integridad y reputación.
UEFA mantiene la presión
Para UEFA, retirar FIFA Forward Enterprise no resolvió el problema.
Representantes de federaciones europeas reunidos en Mónaco el 27 de agosto calificaron lo sucedido como una grave crisis de gobernanza y acusaron a la presidencia de FIFA de abuso de poder.
UEFA también reclama una investigación externa verdaderamente independiente sobre la creación y desarrollo del proyecto.
La organización sostiene que FIFA no debería investigarse a sí misma para determinar responsabilidades.
¿Infantino ya enfrenta un proceso penal?
No necesariamente.
Hasta ahora, lo confirmado es que UEFA está reuniendo información y preparando posibles acciones en Suiza.
Por ello, sería incorrecto afirmar que Gianni Infantino ya fue acusado formalmente, procesado o declarado culpable por un tribunal.
La solicitud presentada en Estados Unidos representa, sin embargo, una importante escalada en el enfrentamiento entre las dos organizaciones más poderosas del futbol internacional.
La controversia adquiere además una dimensión política de cara a 2027, año en el que Infantino buscará nuevamente la presidencia de FIFA.

