Mónica Soto anunció su salida anticipada como magistrada de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), una decisión que abre un nuevo escenario para uno de los órganos fundamentales del sistema electoral mexicano.
La salida será efectiva el 31 de agosto de 2026, pese a que su permanencia se había extendido hasta 2028 como consecuencia de los cambios derivados de la reforma judicial.
Soto llegó a la Sala Superior en 2016 y también ocupó la presidencia del Tribunal entre enero de 2024 y 2025, periodo que coincidió con un proceso electoral particularmente relevante para México.
¿Por qué decidió dejar el Tribunal?
De acuerdo con la información disponible, la magistrada vinculó su decisión con su posición personal respecto a la temporalidad de los cargos públicos.
Su salida ocurre antes del periodo hasta el cual se había extendido su encargo y modifica nuevamente la integración de la máxima instancia jurisdiccional electoral del país.
El Tribunal queda con cinco integrantes
Ese es uno de los puntos políticamente más relevantes.
La renuncia de Soto, sumada a la salida de Janine Otálora en 2025, deja a la Sala Superior con cinco de sus siete integrantes.
El TEPJF tiene entre sus responsabilidades resolver controversias electorales y emitir decisiones definitivas en asuntos relacionados con elecciones federales.
Por ello, cualquier modificación en su integración adquiere especial importancia conforme México comienza a mirar hacia los procesos electorales de 2027.
Una trayectoria marcada por decisiones de alto impacto
Durante su paso por el Tribunal, Soto participó en decisiones que provocaron fuertes discusiones políticas y jurídicas.
Su presidencia coincidió con el proceso electoral federal de 2024 y posteriormente el Tribunal participó en controversias relacionadas con la nueva configuración del Congreso y el proceso de elección judicial.
Como ocurre con cualquier tribunal, esas resoluciones generaron tanto respaldos como críticas entre partidos, especialistas y organizaciones.
¿Qué sucede ahora?
La atención estará puesta en el procedimiento institucional para cubrir la vacante y en cómo funcionará la Sala Superior mientras mantenga una integración de cinco magistraturas.
La salida también ocurre mientras los partidos comienzan a definir estrategias rumbo a 2027, cuando estarán en juego gubernaturas, congresos y otros cargos.
La historia, por tanto, va más allá de una renuncia individual:
¿Cómo impactará una nueva vacante en el árbitro electoral mexicano antes de 2027?
PautaMx dará seguimiento al proceso para cubrir el espacio que dejará Mónica Soto.

