Ciudad de México.— Las investigaciones sobre el llamado huachicol fiscal están revelando una operación mucho más compleja que el robo tradicional de combustible mediante tomas clandestinas.
En este esquema, el negocio comienza fuera de México.
Investigaciones de la Fiscalía señalan que combustible procedente de Texas era transportado por ferrocarril hacia territorio mexicano, mientras las autoridades indagan presuntas irregularidades en la forma en que los cargamentos eran declarados al ingresar al país.
El combustible presuntamente introducido de manera irregular habría terminado posteriormente en estaciones de servicio utilizadas por transportistas, ganaderos y otros consumidores, de acuerdo con información sobre las pesquisas divulgada esta semana.
¿Qué es el huachicol fiscal?
A diferencia del huachicol tradicional, que generalmente implica la extracción ilegal de hidrocarburos de ductos, el huachicol fiscal utiliza mecanismos de comercio exterior para evadir impuestos.
Las investigaciones han identificado operaciones en las que cargamentos habrían sido declarados con cantidades inferiores a las realmente transportadas o registrados como productos sujetos a un tratamiento fiscal diferente.
En términos simples, el esquema investigado puede representarse así:
TEXAS → FERROCARRIL → ADUANA → NODOS LOGÍSTICOS → DISTRIBUCIÓN → ESTACIONES DE SERVICIO
Pero cada operación debe analizarse individualmente: la existencia de una investigación no significa que todas las empresas, estaciones o transportistas relacionados con la cadena sean responsables de un delito.
Ferrocarriles, una pieza clave
La dimensión ferroviaria es uno de los aspectos más relevantes.
La FGR informó previamente que sus trabajos de inteligencia permitieron detectar una red que transportaba cargamentos cuyos documentos presuntamente reportaban volúmenes de combustible considerablemente inferiores a los realmente movilizados.
Las investigaciones ubican a Coahuila, Durango y Zacatecas como nodos logísticos que conectaban operaciones marítimas, ferroviarias y terrestres para insertar combustible en el mercado mexicano.
El problema, por tanto, no terminaría al cruzar la frontera.
Para que un cargamento llegue finalmente al consumidor necesita almacenamiento, transporte y comercialización, lo que amplía considerablemente la cadena que las autoridades deben reconstruir.
Coahuila, entre los estados con mayores decomisos
La dimensión de los operativos puede observarse también en los aseguramientos.
Datos citados por México Evalúa sitúan a Coahuila con más de 16.4 millones de litros de combustible asegurados entre noviembre de 2024 y junio de 2026, segundo lugar entre las entidades consideradas, detrás de Tamaulipas, con más de 19.5 millones.
Estas cifras de decomisos, por sí solas, no demuestran que todo ese combustible pertenezca a una única organización o ruta.
¿Por qué se llama “fiscal”?
Porque una parte central del presunto beneficio económico proviene de evitar o reducir el pago de impuestos asociado con la importación de combustibles.
Esto convierte el fenómeno simultáneamente en un problema de seguridad, aduanas, comercio exterior y recaudación.
Autoridades financieras estadounidenses también han advertido previamente sobre esquemas de contrabando de petróleo y combustibles entre ambos países y sus posibles conexiones con lavado de dinero.
El combustible termina en la economía formal
Este es posiblemente el punto más relevante para el consumidor.
Las pesquisas difundidas esta semana señalan que parte del combustible investigado habría llegado a estaciones donde cargaban vehículos de actividades económicas ordinarias.
Es decir, una operación presuntamente ilegal puede terminar mezclándose con canales comerciales aparentemente normales.
Por eso, uno de los grandes desafíos de la investigación será reconstruir la ruta completa:
¿Quién compró el combustible en Estados Unidos? ¿Cómo fue declarado al cruzar México? ¿Quién lo transportó? ¿Dónde se almacenó? ¿Quién lo comercializó y quién obtuvo finalmente el beneficio económico?
Responder esas preguntas permitirá conocer la verdadera dimensión de las redes investigadas.
PautaMx dará seguimiento a los avances oficiales de las investigaciones y distinguirá entre personas imputadas, líneas de investigación y hechos judicialmente acreditados.

