El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que podría imponer “aranceles muy fuertes” a la Unión Europea e incluso reducir el comercio con el bloque, si Bruselas avanza en su propuesta para convertir a Canadá en su primer miembro asociado.
Durante declaraciones en Carolina del Norte, Trump calificó como un posible “acto hostil” la incorporación de Canadá bajo ese nuevo esquema. Sin embargo, condicionó su amenaza a las intenciones que tengan los gobiernos europeos.
“Si es con buena intención, está bien. Si es con mala intención, pondremos aranceles muy fuertes a Europa”, señaló Trump, según reportes de Associated Press.
La advertencia ocurre horas después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propusiera públicamente trabajar con el primer ministro canadiense, Mark Carney, para abrir la puerta a que Canadá se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea.
Carney, por su parte, ha aclarado que Canadá no busca convertirse en miembro pleno de la UE, sino establecer una relación especial y más profunda con el bloque. La propuesta contempla ampliar la cooperación en áreas como comercio, manufactura, tecnología, minerales críticos y defensa.
El acercamiento entre Canadá y Europa ocurre en medio del deterioro de las relaciones comerciales entre Ottawa y Washington. Canadá y Estados Unidos no lograron alcanzar un nuevo acuerdo comercial y ambos países han aplicado medidas arancelarias en las últimas semanas.
De acuerdo con el Gobierno canadiense, Ottawa anunció contramedidas arancelarias de entre 15%, 25% y 50% sobre determinados productos estadounidenses, con un valor aproximado de 27 mil 600 millones de dólares canadienses en importaciones.
Mientras tanto, la relación comercial entre Canadá y la Unión Europea ya cuenta con el acuerdo CETA, que se aplica provisionalmente desde 2017. La Comisión Europea señala que el intercambio de bienes y servicios entre ambas partes alcanzó 130 mil millones de euros en 2025.
Por ahora, el concepto de “miembro asociado” no existe formalmente dentro de la estructura jurídica de la Unión Europea, por lo que todavía tendrían que definirse sus características y alcances.
La propuesta será uno de los temas que podrían marcar el futuro de la relación entre Canadá y Europa, mientras continúa la disputa comercial entre Ottawa y la administración Trump.

