Ciudad de México.— El Gobierno de México prepara una reforma integral en materia de combate a la corrupción que busca reforzar los mecanismos de fiscalización y perseguir con mayor eficacia delitos como el llamado huachicol fiscal y el uso de empresas factureras para evadir impuestos y desviar recursos públicos.
La iniciativa contempla una reingeniería del Sistema Nacional Anticorrupción (SNA) con el objetivo de mejorar la coordinación entre las instituciones encargadas de prevenir, investigar y sancionar actos de corrupción.
De acuerdo con la propuesta, también se fortalecerían las auditorías gubernamentales, el intercambio de información entre dependencias y las herramientas legales para combatir esquemas de evasión fiscal y operaciones simuladas que afectan las finanzas públicas.
Uno de los ejes centrales será el combate al denominado huachicol fiscal, un esquema mediante el cual combustibles son importados o comercializados mediante declaraciones falsas para evitar el pago de impuestos. Las autoridades consideran que este mecanismo representa una de las principales fuentes de pérdidas para el erario y una vía utilizada por redes de delincuencia organizada y operadores financieros.
La reforma también plantea endurecer las acciones contra las llamadas empresas factureras, utilizadas para emitir comprobantes fiscales por operaciones inexistentes con el propósito de reducir obligaciones tributarias o desviar recursos públicos.
Entre los cambios analizados se encuentran nuevas reglas de coordinación entre instituciones, mayores facultades de investigación y sanción, así como mecanismos para agilizar la recuperación de activos relacionados con delitos de corrupción y fraude fiscal.
El proyecto aún deberá seguir el proceso legislativo correspondiente antes de su eventual aprobación y entrada en vigor.

