Meta rechazó este martes las acusaciones de 29 estados de Estados Unidos que señalan a la compañía de haber diseñado deliberadamente Facebook e Instagram para generar adicción entre niños y adolescentes.
Las declaraciones se dieron durante el inicio de un histórico juicio federal en Oakland, California, considerado uno de los mayores desafíos legales que ha enfrentado la empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp.
Los estados demandantes sostienen que Meta conocía los riesgos que sus plataformas representaban para los menores y, aun así, mantuvo funciones destinadas a aumentar el tiempo de permanencia de los usuarios, como el desplazamiento infinito, las notificaciones y otros mecanismos de interacción.
La fiscal general adjunta de California, Megan O’Neill, acusó a la compañía de aprovechar las vulnerabilidades de los jóvenes para incrementar la participación y sus ingresos. Según los demandantes, investigaciones internas de Meta habrían mostrado que algunos adolescentes experimentaban consecuencias negativas al utilizar Instagram.
La defensa de Meta, sin embargo, negó categóricamente que la empresa haya buscado generar adicción entre los menores. El abogado Paul Schmidt pidió al jurado mantener una “mente abierta” y destacó las medidas implementadas por la compañía para mejorar la seguridad y el bienestar de los adolescentes.
Meta también señaló que durante los últimos meses eliminó alrededor de 600 mil cuentas relacionadas con usuarios menores de 13 años, edad mínima establecida para utilizar sus plataformas.
Además de las acusaciones relacionadas con adicción, los estados sostienen que Meta habría recopilado y utilizado datos personales de menores sin el consentimiento requerido, lo que podría representar violaciones a leyes federales de privacidad.
El juicio podría extenderse entre seis y ocho semanas y contempla posibles testimonios de altos ejecutivos de Meta, incluido Mark Zuckerberg y el jefe de Instagram, Adam Mosseri. Los demandantes buscan indemnizaciones millonarias y cambios en el funcionamiento de las plataformas.
El caso podría convertirse en un precedente para la industria tecnológica en Estados Unidos, debido a que una sentencia desfavorable para Meta podría obligar a modificar algunas de las características con las que Facebook e Instagram mantienen a los usuarios conectados.

