Las autoridades de California aseguraron hoy que el actor Matthew Perry fue víctima de una red delictiva clandestina distribuidora de ketamina y apuntaron que hasta el momento han arrestado a cinco personas por su muerte, entre ellos a su asistente.
“La investigación ha revelado la existencia de una amplia red criminal clandestina responsable de la distribución de grandes cantidades de ketamina al Sr. Perry y otros”, informó Martin Estrada, fiscal para el Distrito Central de California.
Según Estrada, la red, nombrada “La Reina de la Ketamina”, incluía a su “asistente directo, varios intermediarios, dos médicos y una importante fuente de suministro de drogas”.
”Los acusados se aprovecharon de los problemas de adicción de Perry para enriquecerse. Sabían que lo que hacían estaba mal. Sabían que era un riesgo muy grande para Perry, pero lo hicieron igualmente”, dijo Estrada.
Perry había estado recibiendo terapia de infusión de ketamina para tratar la ansiedad y la depresión, pero según se reveló en 2024, la última sesión fue una semana y media antes de su fallecimiento, lo que sugiere que el fármaco presente en su sistema en el momento de su muerte no fue recetado legalmente por un médico.
Los investigadores han descubierto que el intérprete tenía en su sistema un nivel de ketamina equivalente al que se utiliza para la anestesia general en procedimientos quirúrgicos.

