Los 12 trabajadores de la construcción secuestrados el fin de semana en Nuevo León, estado de la frontera norte de México, ya están libres, según informó este lunes el presidente, Andrés Manuel López Obrador.
“Ya, afortunadamente, se encontró primero a uno y él dio la información y ya se liberaron», declaró el mandatario en su conferencia matutina.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León (FGJNL) reveló la noche del domingo el delito, que ocurre en medio de una racha de raptos masivos del crimen organizado.
Los hechos ocurrieron en el municipio de Anáhuac, donde cerca de ocho hombres armados arribaron al lugar en donde estaban los trabajadores para raptarlos.
De manera preliminar, las autoridades señalaron que todos serían empleados de una empresa constructora y que al sitio arribaron unos ocho hombres con armas de fuego que se llevaron a sus víctimas con rumbo desconocido.
Una de las hipótesis es que los criminales los habrían llevado a Nuevo Laredo, municipio del vecino estado de Tamaulipas que está en la frontera con Estados Unidos.

