En los últimos días, se ha viralizado una tendencia que convierte selfies en retratos al estilo de Studio Ghibli, gracias a herramientas de inteligencia artificial (IA) generativa. ¿Qué riesgos tiene para tu privacidad sumarte al trend?
Aunque el resultado suele ser visualmente atractivo, los expertos en privacidad digital advierten sobre los riesgos que implica ceder imágenes faciales a este tipo de plataformas.
Cada vez que un usuario sube una fotografía a una app o sitio de IA generativa, como Lensa, Prequel o Artguru, acepta —en muchas ocasiones sin leer— términos y condiciones que otorgan permisos amplios sobre el uso, reproducción y almacenamiento de esa imagen. Algunas plataformas incluso se reservan el derecho a conservar estos datos y emplearlos para entrenar futuros modelos de IA.
“Las imágenes faciales son datos biométricos, es decir, información sensible que puede ser usada para identificar a una persona de forma única”, señala Kate Klonick, experta en tecnología y privacidad. “Cuando estos datos se entregan a plataformas privadas, el usuario pierde control sobre cómo y dónde pueden reutilizarse esas imágenes”.
Uno de los riesgos más mencionados por organizaciones como la Electronic Frontier Foundation (EFF) es el uso no autorizado de rostros para generar contenido deepfake, suplantación de identidad, o entrenamiento de IA sin consentimiento.
Aunque el resultado pueda parecer inofensivo —una versión animada estilo Ghibli de uno mismo—, detrás hay una tecnología poderosa que, sin regulación clara, puede poner en riesgo la identidad digital de millones de usuarios.