“Sí, por supuesto (que preocupa), y uno de los factores desencadenantes de que veamos cada vez más diabetes tipo 2 en población inferior a los 18 años es la obesidad”, dijo a la agencia EFE Luis Anguiano, educador en diabetes.
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, que se conmemoró el 14 de noviembre, el experto señaló que el consumo de alimentos ultraprocesados, los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo hacen que los niños sean cada vez “más gorditos y por ende puedan desarrollar rápidamente diabetes tipo 2”.
“Pero en consulta sí hemos visto que en los últimos cinco años los diagnósticos de diabetes tipo 2 en niños y adolescentes se han elevado”, aseveró.
Los expertos coincidieron en que una de las características más peligrosas de esta enfermedad es que es silenciosa, por lo que muchas veces las personas no presentan signos ni síntomas hasta que la enfermedad ya está avanzada, lo que varía dependiendo de los niveles de glucosa en sangre.
Algunos de los síntomas son mayor sed de la habitual, micción frecuente, pérdida de peso involuntaria, presencia de cetonas en la orina, sensación de cansancio y debilidad.
También están la irritabilidad u otros cambios en el estado de ánimo, visión borrosa, llagas que tardan en cicatrizar e infecciones frecuentes, como en las encías, la piel o la vagina.
Ante esta situación, los expertos destacaron la importancia de realizar una prueba de sangre una vez al año, como mínimo, para detectar la diabetes oportunamente, siempre acompañada de valoración médica para trazar los pasos a seguir.

