El hombre, de 45 años y de profesión bombero, llevaba 37 serpientes y 55 lagartos escondidos en recipientes y calcetines. Cerca de 30 animales murieron durante o después del viaje.
Un mexicano fue interceptado en el aeropuerto de Colonia, Alemania, luego de que las autoridades aduaneras descubrieran 92 reptiles ocultos en su equipaje, entre ellos serpientes venenosas y diversas especies de lagartos.
El hallazgo ocurrió en septiembre, pero fue dado a conocer por las autoridades alemanas este jueves 15 de octubre de 2026. De acuerdo con los reportes, el hombre, de 45 años, había viajado desde la Ciudad de México con escala en Estambul, Turquía.
¿Cómo escondió los reptiles en su maleta?
Durante la revisión del equipaje, los agentes encontraron a los animales ocultos en diferentes objetos. Las serpientes estaban dentro de botellas y recipientes de plástico, mientras que varios lagartos habían sido enrollados en calcetines. También se reportó el uso de envases de productos de higiene personal.
En total, las autoridades contabilizaron 37 serpientes y 55 lagartos. Entre los ejemplares había víboras, serpientes de cascabel e iguanas.
Según información difundida por medios alemanes, algunos de estos animales pueden alcanzar un valor de varios cientos de euros por ejemplar.
¿Por qué revisaron al pasajero?
El viajero llamó la atención de los agentes debido a que mostraba nerviosismo y habría dado respuestas contradictorias durante la inspección.
De acuerdo con la oficina de aduanas de Colonia, inicialmente fue sometido a una prueba de detección de drogas, cuyo resultado indicó consumo de cocaína. Posteriormente, los agentes revisaron su maleta y encontraron los reptiles en lugar de los estupefacientes que buscaban.
Cerca de 30 reptiles murieron durante el traslado
El transporte representó un riesgo para los animales debido a las condiciones en las que viajaban y a la duración del trayecto.
Las autoridades informaron que alrededor de 30 ejemplares murieron durante o después del viaje. Los reptiles sobrevivientes recibieron atención veterinaria y fueron trasladados a una instalación especializada en el cuidado de serpientes, en el centro de Alemania.
El caso también generó preocupación por las condiciones en las que fueron transportados los animales y por el posible tráfico ilegal de especies.
¿Qué dijo el mexicano y qué pasó con él?
Ante las autoridades, el hombre aseguró que llevaba los reptiles para hacerle un favor a un conocido brasileño. Sin embargo, no se precisó públicamente cuál era el destino final de los ejemplares ni el uso que se pretendía darles.
Las autoridades alemanas le negaron la entrada al país y lo enviaron de regreso a Estambul al día siguiente de su llegada. Además, medios alemanes reportaron la apertura de una investigación por el presunto contrabando de animales.
El caso puso nuevamente la atención sobre el tráfico de especies silvestres y los riesgos que representa trasladar animales vivos de manera inadecuada a través de fronteras internacionales.

