Los ataques rusos contra Ucrania han comenzado a afectar de manera más directa a la infraestructura de internet, con daños registrados en centros de datos y redes de telecomunicaciones de Kyiv y otras zonas del país.
Entre el 23 y 24 de septiembre, drones rusos dañaron varios centros de datos y equipos utilizados por proveedores de internet. De acuerdo con el Ministerio de Transformación Digital de Ucrania, alrededor de 100 mil hogares en Kyiv y la región experimentaron problemas de conectividad tras los ataques.
Entre las empresas afectadas se encuentran UTELS, Etherlink, Pavutyna y MiroHost. UTELS informó que uno de sus centros de datos en Kyiv, donde se encontraba equipo central de su red, resultó dañado, mientras que otros proveedores reportaron afectaciones en nodos utilizados para distribuir el tráfico de internet.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, señaló que los ataques buscan interrumpir el flujo de información. La preocupación no se limita a la navegación en internet: los servicios digitales también permiten a la población recibir alertas sobre ataques con misiles y drones, además de facilitar actividades bancarias, laborales y educativas.
Aunque algunas compañías lograron comenzar a restablecer sus servicios en menos de 24 horas, las autoridades ucranianas advirtieron que podrían producirse nuevas interrupciones temporales mientras continúen los ataques contra la infraestructura de telecomunicaciones.
Sin embargo, especialistas señalan que Ucrania cuenta con una red descentralizada y con más de mil proveedores, por lo que un corte total de internet en todo el país sería difícil. Los principales servicios digitales tampoco han sufrido, hasta ahora, una interrupción generalizada.
La infraestructura satelital también juega un papel importante. Las fuerzas ucranianas utilizan Starlink y otros canales alternativos para mantener sus comunicaciones, lo que reduce su dependencia de las redes terrestres dañadas.
La situación muestra cómo, en la guerra de Ucrania, el acceso a internet se ha convertido en un componente estratégico tanto para la población civil como para las operaciones y comunicaciones del país.

