El caso del llamado huachicol fiscal abrió un nuevo frente después de que Mónica Gámez, esposa del excontralmirante Fernando Farías Laguna, defendiera públicamente su inocencia y asegurara que fue precisamente su esposo quien ayudó a poner en conocimiento del entonces secretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, información sobre una presunta red de corrupción relacionada con las aduanas.
En una entrevista publicada este lunes 7 de septiembre, Gámez sostuvo que Farías no encabezó la estructura que hoy investiga la Fiscalía General de la República (FGR), sino que habría actuado como enlace para que información sobre las presuntas irregularidades llegara hasta Ojeda.
La versión no es nueva en todos sus elementos. Desde finales de agosto, Gámez había afirmado públicamente que cuenta con pruebas de que su esposo alertó a Ojeda sobre lo que estaba ocurriendo.
🔥 La acusación cambia la pregunta del caso
La declaración coloca sobre la mesa una contradicción fundamental:
¿Fernando Farías formaba parte de la presunta red o ayudó a denunciarla?
La FGR sostiene una versión distinta a la de la familia. Farías fue vinculado a proceso por su probable participación en delincuencia organizada con fines de cometer delitos en materia de hidrocarburos y permanece bajo prisión preventiva en el penal federal del Altiplano.
Una vinculación a proceso no equivale a una sentencia de culpabilidad. El procedimiento penal continúa y Farías conserva la presunción de inocencia.
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⚓ ¿Qué papel tuvo Rafael Ojeda?
Este es probablemente el punto periodísticamente más importante.
Gámez asegura que su esposo facilitó que información sobre una presunta red de corrupción llegara a Rafael Ojeda Durán, quien encabezó la Secretaría de Marina durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.
La esposa del excontralmirante ha pedido públicamente que Ojeda comparezca y explique qué información recibió, quién se la proporcionó y qué ocurrió después.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum pidió recientemente a la FGR informar si el exsecretario de Marina había sido citado en relación con el caso y sostuvo que no había nada que ocultar.
Ahí está una de las principales líneas pendientes:
si existió una alerta previa, ¿cuándo llegó a las autoridades y qué hicieron con ella?
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🇺🇸 “Nuestra única esperanza es Estados Unidos”
Gámez elevó además el tono de sus declaraciones al señalar que confía en que autoridades estadounidenses puedan contribuir a identificar a los verdaderos responsables del esquema.
En su entrevista con EL PAÍS afirmó que su esperanza está puesta en que Estados Unidos ayude a esclarecer el caso. También cuestionó la actuación de las autoridades mexicanas y sostuvo que las pruebas utilizadas contra su esposo son falsas.
Estas son acusaciones de Gámez, no conclusiones judiciales.
Tampoco debe afirmarse que “el FBI declaró inocente a Farías”. Han circulado versiones sobre contactos de agentes estadounidenses con el excontralmirante durante su estancia en Argentina, pero eso no constituye una resolución judicial estadounidense que determine su inocencia.
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📂 La defensa cuestiona las pruebas
La familia sostiene que existen inconsistencias temporales entre algunos hechos atribuidos a Farías y los lugares donde se encontraba destinado.
Gámez también ha cuestionado material audiovisual que, según ella, habría sido manipulado mediante inteligencia artificial. La defensa afirma que el expediente no contiene pruebas suficientes para acreditar la participación de Farías.
La FGR, por el contrario, presentó numerosos datos de prueba durante la audiencia que derivó en la vinculación a proceso.
Será el proceso judicial el que determine el valor probatorio de esos elementos.
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🏛️ Andy y Adán Augusto vuelven a aparecer
Gámez también cuestionó que otras figuras mencionadas dentro de testimonios relacionados con el expediente no hayan enfrentado el mismo nivel de escrutinio.
Entre los nombres que han aparecido públicamente están Andrés Manuel “Andy” López Beltrán y Adán Augusto López Hernández.
Aquí hay que hacer una distinción fundamental:
ser mencionado en un testimonio no significa estar acusado ni haber cometido un delito.
No existe una acusación penal pública de la FGR contra López Beltrán por estos hechos, y las referencias conocidas hasta ahora no permiten presentar su participación como acreditada.

