El Partido Verde Ecologista de México ha comenzado a construir un escenario propio rumbo a la sucesión gubernamental de Tamaulipas en 2028.
A diferencia de Morena, donde varias figuras mantienen una competencia cerrada, o del PAN, que enfrenta el desafío de recuperar terreno electoral, el Verde tiene una disyuntiva distinta: consolidar una fuerza propia suficientemente competitiva o convertir ese crecimiento en mayor capacidad de negociación dentro de una eventual coalición.
Y en ese tablero sobresale un nombre: Maki Ortiz Domínguez.
Maki aparece como carta fuerte
En mayo de 2026, durante actividades partidistas en Reynosa, la dirigente nacional del PVEM, Karen Castrejón, colocó públicamente a Maki Ortiz entre las principales cartas del partido rumbo a la gubernatura de Tamaulipas en 2028.
La dirigencia estatal también expresó respaldo político hacia la senadora. Sin embargo, hasta ahora no existe una candidatura formal registrada y Ortiz ha señalado que primero debe concentrarse en el proceso electoral de 2027.
La diferencia es importante: el Verde ha enviado señales claras a favor de Maki, pero la elección todavía está lejos y las alianzas de 2028 ni siquiera han sido definidas.
Mientras Maki recorre, Manuel Muñoz construye el partido
Maki Ortiz también ha aumentado su actividad territorial.
En agosto recorrió municipios como Llera para informar sobre su trabajo legislativo y afirmó que continuará visitando Tamaulipas como representante del Partido Verde.
Paralelamente, Manuel Muñoz Cano, dirigente estatal del PVEM, aparece como la figura encargada de fortalecer la maquinaria partidista.
El Verde lo reeligió para encabezar su nueva etapa estatal y el propio partido ha presumido un crecimiento importante de su votación y afiliación durante los últimos años.
Ese trabajo territorial ya comienza a reflejarse en la estrategia electoral de 2027.
El Verde quiere perfiles propios
Una de las decisiones más relevantes del PVEM ha sido intentar disminuir su dependencia de candidatos provenientes de otros partidos.
Muñoz Cano declaró en mayo que el Verde pretende competir en 2027 con perfiles propios y evitar nuevamente las denominadas candidaturas “prestadas”.
Después, el partido lanzó Nueva Fuerza Verde, un mecanismo para reclutar y evaluar aspirantes.
El proceso incluye revisión patrimonial, situación fiscal, antecedentes penales y evaluaciones psicológicas y toxicológicas para los perfiles que busquen avanzar hacia las encuestas de selección.
Esto convierte la elección intermedia de 2027 en algo más que una renovación de alcaldías y diputaciones:
será una prueba para medir si el crecimiento organizativo del Verde puede transformarse en votos propios.
¿Maki o Manuel Muñoz?
Aquí aparece una situación interesante.
La encuesta de GobernArte del 10 de agosto coloca al Partido Verde con apenas 2.6% de preferencia partidista estatal, pero cuando mide perfiles internos del PVEM, Manuel Muñoz Cano aparece en primer lugar con 30.1%.
Sin embargo, el nivel de indecisión dentro del Verde llega a 40.8%.
Un mes antes, Muñoz también encabezaba esa medición interna con 29.9%.
Eso no significa necesariamente que exista una competencia directa entre Muñoz y Maki.
Las encuestas de GobernArte evalúan determinados nombres, mientras que la dirigencia nacional ha colocado públicamente a Ortiz como una de sus principales cartas para 2028. Por ello, presentar hoy a cualquiera de los dos como candidato definitivo sería prematuro.
El gran problema: el Verde todavía pesa poco como partido
Aquí está probablemente la mayor contradicción de su estrategia.
En la medición de agosto de GobernArte:
Morena — 45.7%
PAN — 16.8%
PRI — 8.2%
MC — 7.9%
PVEM — 2.6%
PT — 1.6%
Es decir, el Verde puede tener figuras conocidas, pero todavía enfrenta el desafío de convertir esos liderazgos individuales en intención de voto partidista.
Por eso 2027 será particularmente importante.
La alianza con Morena todavía no está escrita
El PVEM de Tamaulipas tampoco ha cerrado definitivamente la puerta a una nueva coalición.
Muñoz Cano informó que la eventual alianza con Morena y el PT para 2027 será definida más adelante, una vez que las dirigencias nacionales establezcan los acuerdos correspondientes.
A nivel nacional, el Verde y el PT incluso analizan competir separados de Morena en algunos estados para incrementar su fuerza territorial y capacidad de negociación.
Tamaulipas, por tanto, entra en una etapa decisiva.
El Verde tendrá que demostrar si su estructura puede sostenerse electoralmente más allá de una coalición.
Y después llegará la pregunta mayor:
¿Maki Ortiz será una candidata propia del Verde o una ficha clave para negociar la alianza que definirá 2028?
Por ahora, ninguna de esas rutas está formalmente definida.

