Ciudad de México.— Diversas áreas naturales protegidas de México enfrentan nuevos desafíos derivados de la presencia de actividades vinculadas al crimen organizado, de acuerdo con investigaciones periodísticas y análisis de especialistas en seguridad y medio ambiente.
Aunque los parques nacionales fueron creados para preservar la biodiversidad y el patrimonio natural del país, algunas regiones de difícil acceso también representan un reto para las autoridades encargadas de su vigilancia.
Expertos señalan que la combinación de extensos territorios, zonas montañosas y limitada presencia institucional puede facilitar actividades ilícitas que afectan tanto la seguridad como la conservación ambiental.
Además del impacto en la biodiversidad, organizaciones ambientalistas advierten que estas actividades generan daños en ecosistemas, contaminación y riesgos para comunidades cercanas que dependen de los recursos naturales.
Las autoridades federales mantienen operativos de vigilancia y coordinación entre instituciones de seguridad y dependencias ambientales con el objetivo de fortalecer la protección de estas zonas.
Especialistas consideran que enfrentar este fenómeno requiere una estrategia integral que combine acciones de seguridad, conservación ambiental y desarrollo social para las comunidades ubicadas alrededor de las áreas protegidas.
Hasta el momento, las autoridades continúan realizando investigaciones y operativos en distintas regiones del país.
PautaMx dará seguimiento a este tema conforme se den a conocer nuevos informes oficiales.

