El paro nacional indefinido de la CNTE comenzó a afectar el suministro de combustible en Oaxaca, provocando el cierre temporal de varias gasolineras y compras anticipadas por parte de automovilistas.
Desde inicios de junio, integrantes de la Sección 22 mantienen un plantón en la planta de almacenamiento y distribución de Pemex ubicada en Santa María El Tule. Aunque inicialmente permitían el acceso de personal y pipas, durante el fin de semana se restringió completamente la entrada, interrumpiendo el abastecimiento de combustible.
De acuerdo con Empresarios Gasolineros del Estado de Oaxaca, al menos 16 estaciones de servicio en la región de Valles Centrales registraron desabasto y suspendieron operaciones. Además, algunas gasolineras agotaron sus reservas de gasolina Magna y únicamente ofrecen Premium y diésel.
Tras más de 48 horas de cierre total, la noche del 16 de junio se permitió nuevamente el acceso a las instalaciones de Pemex, lo que ayudó a reactivar la distribución. Sin embargo, los manifestantes continúan en la zona, por lo que persiste el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro.
Autoridades y empresarios advierten que una prolongación del conflicto podría afectar no solo a la población, sino también a servicios de emergencia, atención médica y operaciones de seguridad.

