Eiza González debutó como actriz a los 17 años cuando interpretó a Lola en la telenovela Lola, érase una vez. Este proyecto forma parte de los recuerdos más importantes y entrañables de su adolescencia, la mexicana califica esa época como una de las más difíciles de su carrera.
Fue durante su participación en el podcast Dinner’s On Me, conducido por el actor Jesse Tyler Ferguson, donde Eiza González recordó su debut como actriz de telenovelas en el melodrama producido por Pedro Damián, sin embargo, lo que debería haber sido un momento feliz, resultó todo lo contrario.
“Los fans estaban esperando la revelación de este personaje, y subí al escenario y canté una canción. A la mañana siguiente, estaba viendo la versión deToday en México e iban a hablar de ello. Pensé, ‘Dios mío, simplemente está sucediendo, esto es una locura’. Estaba haciendo lo que quería hacer”, contó.
Pero lo que parecía un momento especial en su carrera, se vio opacado por los duros comentarios que recibió, algo que definitivamente afectó su confianza y autoestima. «Aparecieron los presentadores y eran personas de 40 y 50 años y dijeron: ‘Uf, es tan fea, es tan gorda. Podrían haber elegido a cualquiera, ¿por qué la elegirían a ella?’. Me sentí avergonzada de mí misma, incluso ahora me hace llorar», reconoció.
“Definitivamente me perdí. Fui muy cruel conmigo misma, con mi cuerpo, con mis pensamientos, con mi alma, porque nunca me sentí lo suficientemente buena. Y es algo que se queda contigo para siempre porque te marca de por vida. Y así se convierte en una lucha por ponerse al día”, agregó.
Eiza González explicó que pese a que estaba atravesando duros momentos, como la muerte de su papá, la repentina fama y una presión constante de los medios, tenía que fingir que todo estaba bien.
“Tenía que fingir que estaba bien, sonreír en entrevistas, ser un ejemplo a seguir, mientras por dentro estaba destruida”, compartió. Y aunque con el paso de los años ha logrado sobrellevar este dolor, reconoció que las heridas emocionales siguen presentes. “Te marca de por vida. Nunca me sentí suficiente y esa lucha por alcanzarlo todo te consume”, agregó.

