Brasil no utilizará aviones de su fuerza aérea para ayudar en la deportación de migrantes brasileños en Estados Unidos, afirmó el martes el principal diplomático del país sudamericano, apenas unos días después de un fuerte conflicto en la vecina Colombia por este asunto.
El domingo, Colombia y Estados Unidos se retiraron del borde de una guerra comercial causada por una disputa sobre vuelos de deportación que utilizaban aviones militares, incluidos aviones estadounidenses que transportaban migrantes encadenados.
Un día después, Brasil convocó a un alto diplomático estadounidense para hablar sobre la deportación de migrantes brasileños, tras condenar que se esposara a los deportados en un vuelo de repatriación de migrantes desde Estados Unidos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, declaró a los periodistas que sus ciudadanos no pueden ser esposados en los vuelos de deportación mientras se encuentren en territorio brasileño y añadió que las autoridades tienen previsto debatir con las autoridades estadounidenses cómo llevar a cabo los vuelos de deportación de forma digna.
El gobierno de Brasil condenó este sábado el uso de esposas por parte de las autoridades estadounidenses contra ciudadanos del país latinoamericano durante un vuelo de deportación.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Lewandowski, ordenó a la Policía Federal que pidiera a los agentes de EU la retirada “inmediata” de las esposas, en cuanto el avión hizo una parada técnica en la ciudad de Manaus, según un comunicado.
Además, durante la parada, los 88 deportados que iban en el avión fueron acomodados en un área del aeropuerto donde recibieron comida, colchones y se les dio acceso a baños con regaderas.

